¿Se puede hacer turismo sin salir de tu propia ciudad? La respuesta es sí. Y la bicicleta probablemente sea una de las mejores formas de lograrlo.
El pasado fin de semana vivimos una nueva edición del Bikletour Cicloturismo Ñuñoa by Oxford, una experiencia organizada por Bikleta que reunió a ciclistas de distintos lugares de Santiago para recorrer la comuna desde una perspectiva diferente: más cercana, más consciente y profundamente conectada con su historia y patrimonio.
Porque el ciclismo no solo se trata de sumar kilómetros. También puede convertirse en una herramienta para conocer, explorar y redescubrir los lugares que habitamos todos los días.
Cicloturismo urbano: una tendencia que sigue creciendo
Cuando pensamos en turismo en bicicleta, muchas veces imaginamos rutas de montaña, viajes entre ciudades o largas travesías por caminos rurales.Sin embargo, el cicloturismo urbano se ha convertido en una tendencia cada vez más fuerte en ciudades de todo el mundo.
La razón es simple: la bicicleta permite recorrer los barrios a una velocidad ideal para observar detalles, detenerse, escuchar historias y conectar con el entorno.
A diferencia de otros medios de transporte, pedalear nos invita a vivir la ciudad a escala humana. Cada calle, edificio, plaza y parque deja de ser un lugar de paso para transformarse en parte de una experiencia.
Descubriendo la historia de Ñuñoa sobre dos ruedas
Nuestro recorrido comenzó en el histórico Campus Oriente de la Pontificia Universidad Católica de Chile, un antiguo convento reconvertido en centro universitario que refleja parte importante de la evolución arquitectónica de la comuna.
Desde allí, el grupo avanzó por distintas ciclovías y calles emblemáticas de Ñuñoa para descubrir espacios que forman parte de la identidad del sector.
Uno de los puntos más destacados fue el recorrido por Villa Frei, uno de los conjuntos habitacionales más importantes de Chile y un verdadero referente de planificación urbana centrada en la comunidad, las áreas verdes y la escala peatonal.
También visitamos el Parque Botánico de Ñuñoa, un pulmón verde poco conocido por muchos santiaguinos, además de hitos patrimoniales como el Palacio Ortúzar, el Palacio García y el Palacio Ossa, edificios que permiten comprender la evolución histórica y arquitectónica de la comuna.
La ruta continuó por plazas, parques y espacios públicos que hoy siguen siendo lugares de encuentro para miles de vecinos, culminando en el corazón de la comuna: Plaza Ñuñoa.
La bicicleta como herramienta para conectar con las ciudades
Diversos estudios de geografía cognitiva han demostrado que las personas que recorren una ciudad en bicicleta logran reconocer y recordar más hitos urbanos que quienes se desplazan en medios motorizados.
Esto ocurre porque la velocidad de desplazamiento permite que el cerebro construya mapas mentales más completos del entorno.
En otras palabras, pedalear no solo mejora nuestra movilidad: también mejora nuestra relación con la ciudad. Durante el Bikletour pudimos comprobarlo una vez más.
Cada parada se transformó en una conversación, una historia o un descubrimiento. Desde detalles arquitectónicos que suelen pasar desapercibidos hasta espacios públicos que revelan cómo ha evolucionado Ñuñoa a lo largo de las décadas.
Las marcas que hicieron posible la experiencia
El Bikletour Cicloturismo Ñuñoa by Oxford fue posible gracias al apoyo de diversas marcas que comparten nuestra visión de seguir impulsando la cultura ciclista, la vida activa y las experiencias en comunidad.

Como sponsor principal de la actividad, Oxford acompañó esta jornada aportando premios y respaldando una iniciativa que buscó conectar el ciclismo con el patrimonio, la historia y el turismo urbano de Ñuñoa.
Junto a ellos, también queremos agradecer a las marcas que enriquecieron la experiencia de los participantes con premios, accesorios para bicicletas, indumentaria técnica, snacks deportivos y productos pensados para quienes viven la bicicleta como parte de su día a día.
Bicickletiando aportó accesorios y productos para ciclistas; Frutos Secos Sara Suazo acompañó la jornada con snacks ideales para recargar energía durante el recorrido; y BLUFFSPORT se sumó con indumentaria y accesorios orientados al rendimiento y la comodidad sobre la bicicleta.

Un agradecimiento especial también a Trufa Cafetería, que nos recibió al inicio de la experiencia con una cálida bienvenida para comenzar la jornada compartiendo café y comunidad.
Y a La Subida, que abrió sus puertas para nuestro tradicional tercer tiempo, ese espacio donde los kilómetros dan paso a las conversaciones, las anécdotas y las nuevas amistades. Además, La Subida forma parte de la red de beneficios de Bikleta, permitiendo que los usuarios de la aplicación accedan a descuentos y ventajas exclusivas simplemente por ser parte de la comunidad.

Gracias a cada una de estas marcas por creer en el poder de la bicicleta como herramienta para construir comunidad, promover estilos de vida saludables y descubrir nuestras ciudades desde una perspectiva diferente.
Porque detrás de cada kilómetro recorrido también hay personas, emprendimientos y organizaciones comprometidas con seguir fortaleciendo el ecosistema ciclista y haciendo que cada salida sea una experiencia memorable.
Comunidad, patrimonio y ciclismo
En Bikleta creemos que cada salida es una oportunidad para construir comunidad.Por eso queremos agradecer especialmente a la Municipalidad de Ñuñoa por el apoyo brindado y por acompañarnos con información patrimonial que permitió enriquecer cada uno de los puntos visitados durante el recorrido.
También agradecemos a Oxford, Bluff Sport, Bicickletiando, Suazo, Trufa Cafetería por la cálida bienvenida al inicio de la jornada y a La Subida por recibirnos durante el tercer tiempo que puso el broche final a una mañana llena de historias, bicicletas y conversación.
Seguiremos creando nuevas experiencias de cicloturismo urbano para demostrar que muchas veces los mejores viajes no están a cientos de kilómetros de distancia.
Descubre las próximas salidas en la App de Bikleta
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